Arrancó 2026 y, aunque el tema de las deducciones no es nuevo, sigue siendo uno de los errores más comunes entre empresas: pagar más impuestos de los necesarios por no deducir correctamente.

La buena noticia es que la ley no cambió para complicarte la vida, cambió para exigir orden, criterio y estrategia. Si tu empresa opera de forma formal, estos son los gastos que sí puedes deducir y que deberías estar aprovechando desde ya.

Operación diaria: lo básico que sí cuenta

Todo gasto estrictamente indispensable para tu actividad es deducible. Aquí entran la renta de oficinas o bodegas, servicios como luz, agua, internet y telefonía, así como papelería, insumos y mantenimiento. Son gastos normales, sí, pero mal registrados se convierten en dinero perdido.

Tecnología y herramientas de trabajo

En 2026, operar sin tecnología ya no es opción. Computadoras, impresoras, software, licencias, plataformas digitales y equipo especializado son deducibles, ya sea de forma inmediata o vía depreciación. Incluso celulares y cámaras pueden aplicar si están vinculados a la operación del negocio.

Publicidad y marketing: invertir también deduce

Publicidad en redes sociales, campañas en Google, diseño gráfico, fotografía, video, páginas web, dominio y hosting sí deducen. Si tu empresa está invirtiendo en visibilidad y crecimiento, ese gasto debe ayudarte también a pagar menos ISR.

Servicios profesionales

Honorarios de contadores, abogados, consultores, agencias de marketing o asesores externos son completamente deducibles. Delegar también es parte de una buena estrategia fiscal.

Transporte y viáticos

Gasolina, casetas, estacionamientos y viáticos por viajes de trabajo pueden deducirse siempre que estén bien facturados y pagados por medios electrónicos. Aquí es donde muchas empresas fallan por falta de comprobación.

Impuestos y obligaciones patronales

Cuotas del IMSS, aportaciones patronales e impuesto sobre nómina (cuando aplique) también forman parte de las deducciones permitidas. Cumplir no solo evita multas, también reduce la carga fiscal real.

La clave en 2026: forma, no solo fondo

No basta con haber gastado. Para que un gasto deduzca debe:

  • Estar facturado a tu RFC
  • Pagarse de forma electrónica
  • Tener relación directa con la actividad
  • Estar correctamente registrado

En resumen, deducir no es evadir, es administrar con inteligencia. Las empresas que entienden esto no solo cumplen, también protegen su flujo y toman mejores decisiones financieras.

Si en 2026 tu objetivo es crecer, el primer paso es dejar de regalarle dinero al SAT por falta de estrategia.